Cuando vamos a la playa solo pensamos en pasarlo bien, haciendo que seamos un blanco fácil para las crueles bromas de nuestros amigos. Es lo que le ocurre a este chico, que va tan emocionado a ponerse en su rincón que no se da cuenta de la que le han preparado.
Enamorarse de un compañero de clase
El colegio es siempre el primer sitio donde encontramos el amor: conocemos de repente muchísima gente, tenemos un contacto prolongado y rápidamente surgen acercamientos más íntimos. Lejos de rumores, es muy fácil que nos empiece a interesar algún chico en el aula. Puede ser realmente embarazoso ya que si no sale bien o nos da vergüenza tendremos que estar viéndole todos los días.
Este amor surge prácticamente siempre por la cercanía y la semejanza con esa persona. Son dos de los factores que más influyen en el amor y los compañeros de clase los cumplen a la perfección ambos. Por ello debemos decidir cuanto antes si nos lanzamos o decidimos esperar a ver si se nos pasa esta sensación porque vamos a tener que seguir estando con él, disfrutando de los momentos juntos y viendo cómo nos gustan más y más cosas de su personalidad.
Por otra parte es muy factible que salga bien si intentamos algo más. Es obvio que habrá situaciones en las que será imposible pero también que si el chico no tiene novia y no parece andar detrás de nadie se encontrará igual de sorprendido con nosotras de lo que estamos. Solo hay que ser un poco valiente y tener las ideas claras para poder tener éxito en esta aventura llamada amor.




